¿Es el melón una fruta?

 

Por Ángel Pangusión Jarava, nutricionista

El melón es una de las frutas más representativas del verano. Su sabor es dulce, es muy acuoso y calma tanto el hambre como la sed. Sin embargo, hay un debate abierto en cuanto a si se trata de una fruta o una hortaliza, pues pertenece a la familia de las cucurbitáceas y, por tanto, comparte un mayor parentesco con la calabaza, el calabacín y el pepino que con la manzana o el melocotón. Conozcamos un poco más sobre la historia de este alimento vegetal y sus beneficios para la salud.

Melón Galia

Resultaría confuso deducir si el melón es una fruta o una hortaliza si nos basásemos en la definición de la Real Academia Española para ambos términos. Según la RAE, una fruta es el fruto comestible de ciertas plantas cultivadas, mientras que una hortaliza es la planta comestible que se cultiva en huerta. Al ser el melón una fruta que se cultiva en la huerta, podría necesitar de ambas definiciones para ser catalogado. De forma coloquial, se reconoce a las frutas por ser frutos vegetales de sabor dulce, pero en contra de esto podemos argumentar que el aguacate o la aceituna son frutas sin dulzor o que la calabaza es una hortaliza y es dulce. En definitiva, la diferenciación establecida entre frutas, verduras y hortalizas (incluso frutos secos) no está clara y el melón es uno de los vegetales que no termina de integrarse.

Melón Cantaloupe

Independientemente de esto, el melón es un alimento muy saludable. El contenido en agua de su carne supera el 90%, su aporte de grasa es insignificante y, a pesar de su intenso dulzor, sólo presenta un 6% de azúcar. Por ello, es una fruta hidratante y de bajo aporte calórico (tan sólo 60kcals por una rodaja de dos dedos de grosor), ideal para personas que deseen perder peso o mantenerlo. En cuanto a su contenido vitamínico y mineral, destacan la vitamina C y el potasio, pues una rodaja de melón puede aportar la mitad diaria de vitamina C y el 20% del potasio necesario. No obstante, a pesar de ser bajo en azúcares, la rápida asimilación de estos hace que las personas diabéticas necesiten valorar su respuesta glucémica al tomar melón.

Melón piel de sapo

Si desea disfrutar del auténtico sabor del melón, debe aprovechar los meses desde julio hasta septiembre, aunque existe una variedad que produce en invierno. Entre los cientos de variedades de melón, en España consumimos principalmente ocho tipos, entre los que destacan el melón Galia (corteza amarilla), el piel de sapo (corteza verde oscura) y el Cantaloupe (carne anaranjada). La variedad que encontramos en invierno se llama Tendral y está disponible de noviembre hasta enero. La diferencia nutritiva entre estos no varía demasiado, salvo que a mayor color anaranjado, mayores niveles de provitamina A. Si además quiere tomar el melón en su mejor momento, debe escoger alguno que desprenda olor dulce y cuya parte de la corteza correspondiente a la base opuesta a la mata ceda levemente al ser presionada. Pruebe a sacudir levemente el melón y si oye un chapoteo, significa que está algo pasado. Una vez abierto, consérvelo preferiblemente refrigerado y cubierto dentro de un recipiente de vidrio antes que en uno de plástico o envuelto en papel plástico. Con tan sólo refrigerarlo durante dos horas ya estará refrescante.

Murillo, B. (1650), Niños comiendo uvas y melón (Pintura). Munich, La Alte Pinakothek.

En cuanto a la historia del melón, su referencia más antigua son pinturas del fruto encontradas en tumbas egipcias del año 2400 a. C. Su origen no está claro, pero todo apunta a que proviene de África, a pesar de que su cultivo se ha atribuido a la India y de que los países que más contribuyeron a su variedad genética fueron España, Afganistán y China. Su nombre significa «manzana grande» en griego y han aparecido manuales romanos de horticultura del siglo III con instrucciones para su cultivo. A finales del siglo XV, llegaron a Francia y fueron consumidos de manera abundante por la corte, servidos en pirámides y acompañados de moscatel. En este mismo siglo, fue introducido en América a través de Cristóbal Colón, cuando todavía su tamaño era menor al de una naranja. A día de hoy, España es el quinto productor mundial de melón, con más de un millón de toneladas anuales producidas principalmente en Andalucía, Extremadura, Murcia y Castilla-La Mancha.

En definitiva, hasta que los especialistas en botánica deduzcan qué es el melón, seguiremos tomándolo como una fruta más de verano. Recuerde que es una fruta rehidratante y remineralizante pero que debe ser vigilada en diabéticos por su alto índice glucémico. Trate de tomarlo de forma alternativa con el resto de frutas veraniegas y sepa que una ración corresponde a una rodaja de dos dedos de grosor (200g comestibles). Úselo como postre, ingrediente de ensaladas, desayuno con frutos secos y granos integrales e incluso espolvoreado con pimienta como guarnición para carnes. Pero sobre todo, disfrútelo sin preocuparse.

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