Sherish: Mantener la llama encendida y alumbrar algo nuevo

 

Entrevista en lavozdelsur.es el 22 de marzo de 2018

El grupo de rock andaluz Sherish —«Jerez» en árabe— actuará este viernes 23 de marzo en La Guarida del Ángel, presentando su disco El Candil, con el que dicen «mantener encendida la llama del rock andaluz» mientras «alumbran con una nueva versión».

En marzo de 2015, el teclista jerezano Juanma Rodríguez decidió por su cuenta y riesgo emprender un nuevo proyecto musical bajo el nombre de «Sherish», la denominación de la ciudad de Jerez en época islámica. Tres años después, la banda, afincada en Jerez pero con componentes repartidos por toda la provincia, está compuesta por su ya inseparable compañero cordobés Alberto Ramírez (voz y batería), Diego Fernández (bajo), Antonio Valderrama (guitarra) y la cantante portorrealeña Rosa Méndez (voz y coros). En el camino, queda su participación en conciertos de toda España, como los que realizaron durante dos años en la Feria Andaluza de Leganés, organizada por la Casa Andaluza de Leganés, las actuaciones con grandes figuras del rock andaluz como Randy López (ex Mezquita y ex Medina Azahara) e incluso la aparición en los libros de música de secundaria de la mano de una conocida editorial española. El viernes aterrizan en La Guarida del Ángel acompañados del propio Randy López, Fernando Caro, Las Gipsy Rock, José Anillo y Pedro Moreno, entre otros, para presentar su disco El Candil, con el que dicen «alumbrar el rock andaluz con una versión nueva». La música de Sherish reinventa el rock andaluz, con un toque más enérgico y vibrante. En el escenario, se sueltan hasta el punto de parecer incombustibles.

 

Sherish es el nombre de la ciudad de Jerez en árabe, pero esa idea…

Juanma: Esa idea fue una idea mía, el único jerezano soy yo (ríe). Empecé solo en el proyecto y luego se fueron incorporando los demás. Poco a poco, terminamos siendo los que somos ahora. Costó mucho trabajo, porque esta música es para un público especial. Una vez que encontré a Alberto, nos enamoramos los dos (ríen ambos). Teníamos los mismos gustos e inquietudes.

 

Nacisteis en marzo de 2015 y os estrenasteis en febrero de 2016 en Rock&Roses, antiguo Tío Zappa. ¿Qué balance hacéis de estos años?

Alberto: Ha sido muy rápido, mucho trabajo que se ha visto repercutido en más directos. Un directo ha traído otro directo. No hay sitio donde hayamos tocado que no haya provocado otro directo más, porque ha gustado mucho, y hemos repetido con repertorio nuevo. Tenemos un repertorio muy extenso y variado.

Juanma y Alberto, con el Alcázar de Jerez al fondo [Foto: Sebastián Chilla]

Del que forman parte grandes éxitos del rock andaluz…

Alberto: No pueden faltar. Tenemos siempre la cosa de decir que nos acompaña la coletilla de «rock andaluz». Y no sabemos si nos viene bien o si nos viene mal. Por una parte, alguien al que no le guste el rock andaluz ve esa coletilla y dice: «a mí no me gusta el rock andaluz y no lo voy a escuchar». Sin embargo, se pierde una versión nueva de hacer rock andaluz, un rock andaluz 2.0. Pero tampoco la queremos quitar, porque nosotros nacemos como un grupo de rock andaluz y somos unos apasionados del rock andaluz. De momento, la coletilla se queda, porque para bien o para mal nos identifica.

 

Se os considera así al lado de figuras del rock andaluz como Randy López [ex Medina Azahara y Mezquita].

Alberto: Con Randy nos une casi una relación familiar. En mi caso, lo conozco desde prácticamente nacer. Ha llegado un punto en el que es muy satisfactorio para ambos. Es una gozada tocar con Randy, lo idolatramos. Y a él también le ha venido bien, porque nosotros hacemos un rock andaluz con sonidos nuevos y eso, quieras que no, con su voz típica crea una fusión. Nosotros hemos bebido mucho de él, y ahora él bebe de nosotros. Tanto Juanma, como «Valde» [Antonio Valderrama, guitarrista] como yo traemos el toque, pero hay otras influencias que están ahí mezcladas y los sonidos ya no son los de antes. A la gente que le ve tocar ahora, incluso su familia, le gusta más porque es…

 

Más cañero.

Alberto: Exactamente. Más fuerte. Recuerda mucho a Mezquita. Nos dicen que somos de la rama cordobesa del rock andaluz. El guitarrista de Mezquita nos llegó a decir que hemos sido capaces de hacer la música contundente y progresiva de Mezquita con las melodías más comerciales de Medina Azahara. Pienso lo mismo.

Juanma: Nosotros somos más del rock andaluz antiguo. El rock andaluz de los antiguos Medina, de Mezquita, de Cai…

 

Sherish en concierto [Foto: Sebastián Chilla]

También es de destacar vuestra colaboración en el proyecto Periplo de Juan Antonio Vergara.

Alberto: Periplo nos ha venido estupendamente. Hay gente que ha tenido la oportunidad de conocernos en Periplo. Hemos tenido la suerte de coger cuatro de esos temas y tocarlos con nuestros propios matices. Hablamos de gente como José Rafa, Galán, y la colaboración de grupos como Imán, Cai, los Storm… los más grandes del rock andaluz. Y todo eso viene de la mano del señor Juan Antonio Vergara. Es la persona que más ha trabajado desde que el rock andaluz ha dejado de tener fuerza. Es una persona muy pasional, que trabaja mucho, que fantasea también mucho, como nosotros (ríe). Él siempre nos dice lo mismo, que cuando nos vio pensaba que éramos una copia de Medina Azahara, y luego se dio cuenta, al vernos y calarnos, de que no (ríe). Le pasa como a Randy, se mezcla lo poco pasional que queda de lo antiguo con ganas de hacer algo nuevo. Se juntan dos cosas que trabajan en común.

 

Un día llegó una editorial de libros de secundaria y os incluyó en los libros de música para el presente curso. ¿Cómo fue eso?

Juanma: Nosotros tenemos un canal en YouTube y tenemos vídeos subidos con actuaciones en directo. Un día recibí la llamada de una chica, responsable de una editorial, SM. Me llamaba desde Madrid, se había fijado en un tema instrumental y le había gustado mucho. Querían incluirlo en la asignatura de música de 2º de la ESO, del curso 2017-2018. Le interesaba mucho porque, según decía, los acordes del tema, la música era para los alumnos muy fácil trabajar en ella, pensaban descomponer el tema, que ellos lo compusieran otra vez; o sea, trabajar sobre esa canción. Nos pidieron permiso y nos pareció fascinante estar en los libros de todos los institutos de Andalucía, que salgamos nosotros es un honor y así fue.

 

Imagino que vuestro disco El Candil tiene un sentido metafórico…

Juanma: Eso fue idea de Alberto (ríe).

Alberto: El último lema que está quedando en este rock andaluz es mantener la llama encendida. Mantener la llama, mantener la llama, mantener la llama. Y sobre eso al final lo que hemos cogido o lo que se nos ocurrió es algo que mantenga la llama que suene a andaluz y a árabe también. Juntando esos factores, apareció la idea de una lámpara antigua, de un candil, que mantiene la llama pero ahora hay otra explicación nueva: alumbra. Que es lo que nosotros hacemos con este disco, alumbrar algo nuevo. Es una versión nueva del rock andaluz. Mantenemos la llama y alumbramos: el candil significa eso.

 

¿Cómo definiríais el disco en el sentido musical? ¿Veis una evolución de Sherish?

Juanma: Sí, grabamos una maqueta en el estudio de Carlos Merino. Luego, entramos en el estudio y hemos hecho lo que queríamos, el sonido que estábamos buscando. Queríamos expresar lo que teníamos dentro y ha sido un avance muy grande desde la maqueta hasta el disco. Todavía estamos pendientes de grabar algo más, en un futuro. Cada vez que vamos al local, siempre hay algo nuevo, nunca salimos aburridos. El culpable es Alberto muchas veces, este tío es incombustible (ríen ambos).

 

Sherish en la Taberna Cristo posando con su disco [Foto: Sebastián Chilla]

No se suele ver a un batería cantando. Tiene que ser algo complicado, ¿no? ¿Cómo surge?, ¿siempre ha sido así?

Alberto: Me lo pregunta mucha gente. Mi respuesta es que aprendí a hacer las dos cosas a la vez. Tuve un período en mi adolescencia, con quince o dieciséis años, en el que toqué la batería con varios grupos, pero me limitaba a eso. Luego, empecé a tocar de una manera más profesional, en una orquesta que tenía mi padre, y cuanta más gente lleve menos se gana, eso es así. Así que el lema de mi padre era que cuanto más hagamos cada uno, mejor. Desde el momento en que me senté en la batería, empecé a cantar. Empecé a hacer coros pero vi que tenía capacidad para hacer más cosas, y di dos pasos a la vez. Me tiré a la piscina a la vez. No aprendí una cosa antes que la otra. Sí que hacía las dos cosas por separado, pero llegó un momento en que las empecé a hacer a la vez. En Sherish pasó una cosa curiosa, yo no entré como batería, sino como cantante. Buscaban un cantante de rock andaluz y yo me ofrecí. Había un batería, un bajista, un guitarra… Los únicos que nos mantenemos de esa primera toma de contacto somos Juanma y yo. El batería se dio de baja del grupo y, para no pararnos, mientras venía otro, yo dije: «me siento en la batería y voy cantando». Tiramos, tiramos, tiramos y cuando me quise levantar de la batería, no me dejaron. Ellos mismos dijeron: «no buscamos más, vamos así». Vino algún cantante también, pero ya nos habíamos acostumbrado a eso. Nos gustó a todos y entre todos decidimos.

 

Y encima gusta.

Es una de las singularidades del grupo, que es que el batería está un poquito más adelantado, hacemos una especie de portalito de Belén, como yo le llamo. Y es una de las cosas llamativas del grupo, hay pocos detractores en eso, yo creí que iba a haber más. A la mayoría de la gente les gusta mucho, no echan de menos un frontman. También lo intentamos hacer de esa manera, que aunque yo esté en la batería, estoy más adelantado.

 

Sherish brindando en la Taberna Cristo de Jerez [Foto: Sebastián Chilla]

Pero es que también haces de animador…

Alberto: Intento hacer de frontman también, dentro de lo que puedo. La orquesta deja mucha mella.

Juanma: Los primeros meses de Sherish fueron muy desconcertantes, porque entraba y salía gente. Hasta que no llegó Alberto, no se puede decir que empezara Sherish verdaderamente. Estuvimos probando con músicos, pero duraban muy poco. Con Alberto fue como echamos a andar…

Alberto: Y con Valderrama ya se asentó de alguna manera. Había un guitarrista bastante bueno, era de los que más cumplía con creces de los que había, pero se fue. Esa cosa de encontrar un guitarrista que diera ese nivel era complicado. Cuando vino Valderrama es cuando se asentó el grupo. Digamos que era la ficha que faltaba. Sherish se mueve dentro de lo que es nosotros tres tanto a nivel composición como ejecución, implicación y demás. También las dos últimas incorporaciones llevan menos tiempo. El engranaje o el núcleo duro somos nosotros tres, por tiempo, por gusto, por implicación, por muchas cosas.

 

¿Qué va a encontrar el público en el concierto de La Guarida del Ángel de este próximo viernes 23 de marzo?

Juanma: Va a encontrar rock andaluz del bueno, un grupo con mucha ilusión y mucha pasión, trabajadores y constantes. Nosotros procuramos tener nuestra música muy trabajada y preparada, hasta que no lo dejamos clavado, no lo sacamos. También traemos unos amigos invitados muy importantes para nosotros y por lo que han sido, como Randy López, que es Mezquita, es Medina Azahara. Fernando Caro, que fue la voz flamenca de Sergio Contreras durante muchos años, ya lleva diez años en solitario, también colaborará con nosotros. Luego estarán Las Gipsy Rock, un grupo de aquí de Jerez, son dos chicas y un chico.

Alberto: Sí, Fae, que ha sido percusionista de toda la etapa de Los Delinqüentes y acompaña a grandes figuras del cante y a nivel percusión es de lo mejorcito que hay aquí en Jerez, y mira que hay aquí, ¿eh? Pero es muy bueno, está en el nivel top de los percusionistas de Jerez. Pues ha hecho un grupo con su mujer y su cuñada, que se llama Las Gipsy Rock, que se sirven también muchas veces de la antigua Banda de El Ratón; se sirven para hacer galas, bolos y demás. Esta vez van a venir ellos tres con nosotros de banda para interpretar la «Leyenda del Tiempo». Luego va a venir José Anillo, que es un gaditano que tiene dos premios nacionales de cante, que ha grabado con nosotros. Y luego…

Juanma: Pedro Moreno, que fue concursante en Operación Triunfo y en Se llama copla hace muchos años, para interpretar un tema con nosotros. Además vendrá Alcazaba, un grupo de Jerez de rock andaluz en el que estuve yo hace veinte años. Hicimos muchísimas actuaciones, en el 95-96 ganamos 6 grupos 6 y grabamos un CD con dos temas con más compañeros. Cada uno cogió su camino y yo me quedé con esa espina de haber seguido adelante. Pero uno era muy joven y tenía que mirar por su futuro… Y ahora, después de tantos años, nos hemos subido al escenario la mitad, digamos, de Alcazaba a interpretar un tema también. Será una noche gloriosa. Se lo recomiendo a cualquiera que le guste la música.

Alberto: Ya no es solo que le guste el rock andaluz —que va a encontrar temas clásicos de rock andaluz—, al que le guste el rock va a salir con una buena sensación del concierto, tanto por nuestra parte como por los invitados que llevamos, que son de categoría. Y luego un grupo que lleva «Jerez» en el nombre, nada más que con eso ya, al jerezano le tiene que remover por dentro, tiene que decir: «esto lo tengo que apoyar yo sea como sea». Hay que ser patrio [sic], ¿no?

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